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viernes, 15 de julio de 2011

Carlos de Dios Murias.




En Argentina vivimos años oscuros, donde la Iglesia fue maltratada y criticada, diciendo que ella vivía alejada de la realidad. Sin embargo, durante ese régimen de violencia que sucedió desde 1974 a 1982, muchos sacerdotes dieron su vida por el Evangelio y los pobres.
Nombraré a uno de ellos, en homenaje de todos los que cayeron mártires de nuestra Iglesia Católica: Fray Carlos de Dios Murias.

Trabajó por el Evangelio en la Parroquia De la Inmaculada Concepción, de José León Suárez, Buenos Aires, junto a los padres Franciscanos. Pero su afán de servir a Cristo lo llevó junto a los más necesitados.
Llegó a La Rioja, provincia del norte Argentino, específicamente a una zona llamada El Chamical, con la ilusión de unirse a Monseñor Angelelli y colaborar en su tarea de hacer conocer el Evangelio.
En esos tiempos violentos, La Rioja era un incendio. Grandes terratenientes protegidos por el poder de turno abusaban del obraje, los sacerdotes los contenían.
Comenzaron las amenazas.
El clero riojano había escrito poco tiempo antes a monseñor Zaspe: “Nuestra situación se torna cada vez más asfixiante y difícil; nuestra actividad pastoral es tildada de marxista y subversiva... Presentan a La Rioja como aguantadero de la guerrilla y a Angelelli como cabecilla principal.”

El 18 de julio de 1976 fueron secuestrados dos sacerdotes del Chamical, el P. Gabriel Longueville y Fray Carlos de Dios Murias. El 20 a la tarde, una cuadrilla de obreros ferroviarios encontró los cadáveres de ambos sacerdotes, a unos 5 kms de Chamical hacia el sur, acribillados a balazos, maniatados y con evidentes signos de haber sido torturados. Acallaron sus voces, pero no lograron hacer desaparecer su ejemplo.
Fray Carlos nació el 10 de octubre de 1945 en Córdoba, que es la segunda ciudad en importancia de la República Argentina y fue asesinado el 18 de julio de 1976 en Chamical, prov. de La rioja.
Las acciones de los sacerdotes en bien de los más humildes y una frase del P. Carlos, desataron la furia de los militares: "Mas vale morir joven por el Evangelio, que llegar a viejo sin haber hecho nada"
Fray Carlos y el Padre Longueville, son mártires de la Iglesia Católica y un ejemplo de vida por el Evangelio.
Descansen en paz, amen.


Rosa

viernes, 8 de julio de 2011

"María de Mattías"

María de Mattías, nos hallamos frente a una figura que no se parece a las imágenes de los santos en las estampitas: de niña, vivaz, inquieta, atenta, llena de energía. Conoció a Jesús por los relatos que le hacia su padre. Cuando se ve la imagen de una santa no se logra entender bien de que material esta hecha. Pero ¿cuándo y donde nació María de Mattías? nació en Vallecorsa, Italia el 4 de febrero de 1805 y el mismo día fue bautizada. A los 10 años recibió el sacramento de la Confirmación y al año siguiente por primera vez el de la Eucaristía.
Sabía leer muy poco, cuando cae en sus manos un libro de devoción, lo abrió por curiosidad y posó su mirada en una oración a María Santísima y exclamó ¡"sé leer, sé leer!"
Una vida apasionante que no se puede plasmar en pocas lineas, con crisis muy profundas. Fundadora y primera Superiora General de las Hermanas Adoratrices de la Preciosa Sangre de nuestro Señor Jesucristo, el Instituto nace un 4 de marzo y pronto se llena de adolescentes.. María se entregó con alma y cuerpo a enseñar a leer, escribir, junto con esto el catecismo y aquel conjunto de conductas que ayudan a afrontar la vida. Era necesario ser ciegos para ver que no era una maestra común.
Hizo de su vida una celebración constante y una narración apasionada del Amor Crucificado Jesús y se su Sangre redentora, que reconcilia el cielo con la tierra y la tierra con el cielo.
Se reveló como una auténtica "mujer de la palabra" que tenía el don de enseñar, predicar, aconsejar; una animadora y guía espiritual para todos. Hablaba en todas partes sin miedo: acordemosno que en esos tiempos una mujer así no era bien mirada.
Activa y serena en medio de las dificultades.
Una vida de fe y de amor generoso.
Se hizo apóstol de la Sangre de Jesús. En aquella Sangre veía el signo más grande del Amor: Un Amor que no se detiene frente a nada, ni al abandono, ni a los sufrimientos más atroces. Ni siquiera frente a la muerte. Aquella Sangre era para ella la fuente de una vida regenerada.
Hizo muchos milagros, proximamente les contaré uno que a mí me emocionó mucho, pero es largo.
Acojámos en el corazón el mensaje de María de Mattías, llevémoslo con nosotros, vivamoslo con pasión y contribuiremos a hacer del mundo el REINO DE DIOS y de la humanidad un PUEBLO DE REDIMIDOS.
Alabada sea la Sangre de Cristo, sea por siempre bendita y alabada.
Isabel

viernes, 1 de julio de 2011

1º de julio, Día de la Sangre de Cristo

La devoción a la Preciosa Sangre a lo largo del s. XIX y durante gran parte del s. XX planteó a la sangre de Cristo como signo del amor de Cristo. La contemplación de los derramamientos de sangre de Jesús tuvo la intención de remover las emociones de contrición, celo por las cosas de Dios, y el compromiso a una vida cristiana más profunda. Éstos son valores fundamentales para la vida cristiana.

Fue María De Mattias, junto a Gaspar del Búfalo, quienes llevaron a conocimiento y adoración la sangre de Jesús.


¡Alégrate! La Sangre de Jesús te salvó y rescató cuando de su costado
“brotó sangre y agua” (Jn 19, 34). Cristo Jesús, muerto y resucitado, nos
donó la vida nueva en su Sangre preciosa, ¡bendigámoslo ahora y
siempre! En efecto, a los pies del Crucifijo nació la santa Iglesia cuando
del corazón traspasado de Jesús brotó sangre y agua, símbolo de los
sacramentos y del Espíritu Santo.

Con Jesús en la mente y en el corazón, donde quiera nos encontremos, con el coraje
y la bondad de María De Mattias, recorramos el camino nuevo del discernimiento que nos llevará en los senderos de Dios y al total abandono en el Señor.
Imagen de Santa María De Mattias.

jueves, 23 de junio de 2011

La piedra.




El distraído tropezó con ella.
El violento la utilizó como proyectil.
El emprendedor, construyó con ella.
El campesino, cansado, la utilizó como asiento.
Para los niños fue un juguete.
David mató a Goliat.
Miguel Ángel la transformó en la más bella escultura.
En todos estos casos, la diferencia no estuvo en la piedra, sino en el hombre.

Anónimo.

Creo que este pensamiento, puede aplicarse a diferentes momentos de la vida. Lo que para unos es molestia, para otros suele ser motivo de alegría, esperanza o mejor futuro.
Hace poco me encontré con un viejo amigo. Llevaba en los brazos un niño de un año. Pensando que era su nieto lo felicité. Es mi hijo del corazón, respondió orgulloso.
Asombrada no respondí, y me contó la historia:
La mamá del nene, había sido violada. Rechazaba al niño, que inocente, no comprendía el rechazo de su madre.
La joven, al verlo, recordaba al hombre que arruino su vida, y trasladaba su rencor en la criatura.
Mi amigo y su esposa se hicieron cargo del pequeño, quien entre risas y llantos, les cambió la vida.
Lo que para unos es una desgracia, para otros es: felicidad.
Cosas de la vida…

Rosa

domingo, 19 de junio de 2011

"Ser ricos por lo que damos"








Algunos sólo sabemos recibir y apropiarnos-asumir la vida, la creación, las personas, un bocado de pan; y hay otros que dan gracias y bendicen por todo, incluso por las migajas que sobran, que son sagradas y hay que custodiar. El hombre que conoce a Jesús, aprende a dar. Porque la vida es como la respiración, no se puede retener (acumular sin compartir te ahoga).


Entonces, recibe, agradece, dona.


A Jesús no le interesa lo que tenemos; le importa lo que damos. En el Reino de Dios lo que cuenta no es lo que se tiene. Solo importa lo que se da.


"Es inolvidable el sabor del pan que se comparte"


Vivimos de pan, pero sobre todos nos satisface el pan del amor, el pan del encuentro. El pan de la vida que nos da Jesus que nos susurra: "Tú me importas, yo quiero que vivas..." es el pan de la Eucaristía. El pan de la entrega de Jesús y que a quien lo recibe lo fortalece a darse y lo despreocupa del tener.


Ayer viví esta experiencia y quise compartirla con ustedes.





Paz y bien. Isabel

lunes, 13 de junio de 2011

¿La Santísima Trinidad, es un misterio?




Hay realidades que no podemos entender, porque nuestra capacidad mental humana no es suficiente para comprenderlas o explicarlas. Una de esas realidades es la Santísima Trinidad: un solo Dios y Tres Personas divinas.








Un misterio es una verdad que creemos porque Dios nos la ha revelado, pero que no podemos comprender.








Veamos que le sucedió a San Agustín ante el misterio que no lograba descifrar:








Estaba caminando por una playa pensando en esto. Y entonces se encontró con un niñito jugando en la playa. Ustedes saben como les gusta a los niños jugar en la playa ¿no?¿Y, qué hacia el niñito?. Corría del mar a la arena, echando poquitos de agua en un huequito que había abierto en la arena.








San Agustín se distrae de su pensamiento sobre la Trinidad y se pone a hablar con el niño, que era muy lindo. Y le pregunta: Oye, ¿qué estas tratando de hacer con esos baldecitos de agua del mar? Y ¿qué se imaginan que le dice el niño? Estoy tratando de meter todo el mar en este hoyito.








San Agustín se ríe y le trata de explicar al niño que eso no es posible. Y el Niño le responde: Agustín eso que trato de hacer es mas posible que lo que tú estas tratando de hacer, que es meter el Misterio de la Santísima Trinidad en tu cabeza. Ya saben quién era el Niño? ...








¡¡Feliz día de la Santísima Trinidad!! Rosa

miércoles, 1 de junio de 2011

"La Sangre de Cristo"



¡Alégrate! La Sangre de Jesús te salvó y rescató cuando de su costado "brotó sangre y agua" (Jn.19,34) Cristo Jesús, muerto y resucitado, nos donó la vida nueva en su sangre preciosa, ¡bendigámoslo ahora y siempre! En efecto a los pies del Crucifico nació la santa Iglesia cuando del corazón traspasado de ´Jesús brotó sangre y agua, símbolo de los sacramentos y del Espíritu Santo. Quien tenga sed, que venga a mí y beba... gratuitamente





Debemos estar atentos a todos los seres humanos (que valemos la Sangre de Cristo) no obstante las diferencias de cultura, raza, color o religión.





Dejémonos guiar por el amor tierno y MISERICORDIOSO de Jesús en nuestras relaciones cotitianas con las personas.





Con el corazón apasionado, porque calma su sed en la fuente de su Sangre, alegrémonos de poder acercarnos uno al otro y al querido prójimo (Sta. María de Mattías) con amor y respeto.



Isabel