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viernes, 1 de julio de 2016

La Paz.









 Muchas veces oímos hablar de la PAZ. Y como cristianos nos preguntamos; ¿Qué es la paz?
Buscando alguna reflexión  sobre el tema encontré este pequeño fragmento que me pareció interesante; lo comparto con ustedes.


Palabra de Dios.
5 En cualquier casa donde entréis, primeramente decid: Paz sea a esta casa.
 6 Y si hubiere allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; y si no, se volverá a vosotros.
Lucas 10, 5-6.

Reflexión:
Lo «primero» que han de comunicar sus discípulos al entrar en una casa es :«Paz a esta ca sa».
La paz es la primera señal del Reino de Dios. Si la Iglesia no introduce paz en la conviven-cia, los cristianos estamos anulando de raíz nuestra primera tarea.                                                                                                                                                      
   Esta paz nace de la confianza total en Dios y afecta al centro mismo de la persona, por eso no depende solo de circunstancias  externas. Es una  paz  que brota  en el corazón, va invadiendo   gradualmente a  toda  la persona  y desde  ella se extiende a los demás.
La paz es  regalo de  Dios, pero también fruto de un gran trabajo. Acoger la paz de Dios, guardarla fielmente en el corazón, mantenerla en medio de los conflictos y contagiarla a los demás exige el esfuerzo  apasionante de unificar la vida desde Dios.           

Fragmento extraído de una homilía de Fray Marcos Rodríguez Robles, sacerdote de la orden dominica (Orden de los Predicadores).
                                                                                                                                           



domingo, 22 de mayo de 2016

El águila y nosotros.







Un águila reconoce una tormenta mucho antes de que llegue.

El águila vuela a un sitio alto para ver llegar la tormenta. Cuando esta llega, extiende sus alas para que el viento las empuje y la lleve por encima de la borrasca. Mientras el vendaval hace desastre abajo, el ave vuela arriba sin que nada le haga daño.
El águila no escapa a la tormenta, simplemente la usa para remontar mejor su vuelo, utiliza el viento  para  elevarse por encima de ella y volar más alto.

Cuando las tempestades de la vida se nos vienen encima, deberíamos imitar al águila y  apoyarnos en nuestra fe en Dios para remontar vuelo y elevarnos por encima de las tragedias y pesares. No es fácil, pero al menos intentemos ponerlo en práctica.

Isaías 40:31 – "Pero los que esperan en el Señor tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán”.





Amigos; voy a tomar unas semanas de descanso. Espero que no me olviden, yo tampoco los olvidaré. Les dejo mi cariño y que EL SAGRADO CORAZÓN los bendiga.






domingo, 15 de mayo de 2016

La Palabra 2



La entrada de hoy la encontré en el libro; “Vivir con Cristo”


¡Qué lindo sermón!

Un cura párroco nuevo en una comunidad, predico un sermón que entusiasmó a todos, al punto que  lo felicitaron.
El domingo siguiente los asistentes estaban  curiosos por conocer  el nuevo sermón. Pero el párroco pronunció el mismo del domingo anterior. Lo mismo sucedió al siguiente domingo y al otro y así por varias semanas.
Al final un grupo de fieles se acercó y le preguntó: ¿Por qué predicaba siempre lo mismo? Respondió el párroco: “¿Por qué ustedes siguen viviendo de la misma manera que hace seis semanas? Si ponen en práctica lo que predico, entonces les voy a decir algo nuevo”



Para pensar:
La palabra de Dios es una semilla que nace para convertirse en árbol y debe dar muchos frutos.




lunes, 9 de mayo de 2016

Curiosidades.



Leyendo el libro ¿Qué sabemos de la Biblia?  De Ariel Álvarez Valdés, es sacerdote ordenado en 1984. Llicenciado e teología Biblica por la Facultad  Franciscana de Jerusalén. con la máxima distinción; "Summa cum Laude"

He descubierto con sorpresa que en la genealogía de Jesús hay cuatro mujeres; Tamar, Rahab, Rut y Betsabé. Mt, 1 1-17

¿Y qué tiene eso de extraño  preguntarán ustedes?


Lo mismo me pregunté yo y leyendo me enteré:

Que en la genealogía de los grandes personajes los judíos nunca incluían mujeres. La 

mujer en tiempos de Jesús no ejercía derechos legales, ni era aceptada para testimoniar 

ninguna constancia, no se la tenía en cuenta.

Era tal el desprecio en la antigüedad por el sexo femenino que todo buen judío al 

levantarse a la mañana daba gracias a Dios por tres cosas: por no haber nacido 

pagano, por no haber nacido esclavo y por no haber nacido mujer.

Fueron cuatro mujeres de diferentes siglos en medio de una cadena masculina. Dice 

Valdés en su libro que Mateo eligió a estas mujeres, pues ellas simbolizan  el dolor; 

sufrieron y pecaron, y en cada una de ellas está retratada la humanidad entera.



Espero les haya interesado la entrada.de hoy.


Un abrazo.


viernes, 29 de abril de 2016

La palabra 1




La palabra del Señor nos llama a amarnos unos a otros, incluso si no siempre nos entendemos, no siempre vamos d acuerdo…pero es precisamente allí donde se ve el amor cristiano.
Un amor que también se manifiesta si existen diferencias de opinión o de carácter, ¡Pero el amor es más  grande que estas diferencias! Éste es el amor que nos enseño Jesús. Es un amor nuevo porque ha sido renovado por Jesús y por su Espíritu. Es un amor redimido, liberado de egoísmo. Un amor que da la alegría a nuestro corazón. 

Papa Francisco.





miércoles, 20 de abril de 2016

El sabio.




Les voy a contar un cuento que encontré en el libro:"Vivir con Cristo".….



Llegó un hombre a una ciudad con la intención de instalar allí su nueva casa. Preguntó al anciano sabio del lugar:
—¿Qué clase de gente vive aquí?
El sabio respondió con una pregunta:
—¿Qué clase de gente hay en la ciudad en la que viviste hasta ahora?
—No quiero hablar mal de ellos —respondió el señor— pero son realmente insoportables y egoístas.
—Bueno, la misma clase de gente vive aquí —respondió el sabio.
Poco después llegó otro señor que llegaba a  vivir allí e hizo la misma pregunta al anciano, él quiso saber primero:
—¿Qué clase de gente hay en la ciudad en que vivías?
—Gente maravillosa y amable —respondió el hombre— hubiera querido quedarme allí, pero por mi trabajo debo mudarme.
—La misma gente hay aquí. —dijo el sabio—gente maravillosa y amable.

¿Loco el sabio? No, sabio.


Un abrazo y los dejo meditando.